Todo comenzó cuando Alexis Montilla – creador también de Los Aleros y La Venezuela de Antier- decide crear otro parque, esta vez, como un homenaje a sus padres. Alexis Montilla, quería construir un sitio de entretenimiento para toda la familia en donde pudiera mostrar de dónde venía, quiénes eran sus padres, cómo fue su infancia junto a ellos y a sus hermanos, dónde vivían y porqué decidieron enviarlo lejos de sus páramos a la edad de 6 años. Él, en su contacto diario con los visitantes de Los Aleros y La Venezuela de Antier, percibe que existe una enorme inquietud y curiosidad de parte de ellos por conocer su vida, su historia, su pasado. Es entonces cuando le surge la idea de contar su historia, pero a su modo, de la manera que mejor lo sabe hacer, a través de un parque. Así comienza, el 22 de mayo de 1994 – día de su 50 cumpleaños-, la construcción de esta nueva obra. Meses después se le ocurre contar también esa historia en una película, que fue filmada entre 1995 y 1996, estrenada en 1997 y postulada para representar a Venezuela en los premios Oscar de la Academia en la categoría Mejor Película extranjera, en 1998: Una vida y dos mandados. A partir de entonces, su idea original trascendió más allá de lo imaginable.